no future
Cuántas veces habremos oído la expresión “Dios escribe recto en renglones torcidos”. La utilizamos para referirnos a la presencia de Dios a la hora de construir nuestra historia vital. Vida en la que a pesar de las dificultades atisbamos un rastro de transcendencia, tanto en lo bueno como en lo malo. Dios presente en nuestra historia, al igual que lo vieron los profetas, los santos y tanta y tanta gente sencilla de nuestro tiempo. Unión de lo profano y divino lejos de concepciones predeterministas, unión que ve la presencia de Dios sencilla que acompaña y ayuda a construir nuestra propia vida.
pluma
Pues bien, es desde este punto es desde el que parto para la gráfica de este mes. Fiel a los dípticos de este año presento la imagen clásica de una pluma escribiendo sobre unos renglones torcidos. Con esta imagen quiero hacer referencia a la historia de tantas personas que ha construido su historia a la luz de Dios. Por el otro lado he buscado algo más contemporáneo; un Grafiti de Bansky. Ya sabéis de mi gusto por el arte urbano y en concreto por este artista. El concepto del grafiti que hoy presento es demoledor; una niña con un globo y la expresión “no future”. Reflejo de tantas historias truncadas y rotas por el afán consumista, globalizado y roto de nuestra sociedad contemporánea. No hay nada peor que la incapacidad de construir la propia historia, nadie merece ser arrebatado de ser el protagonista de su propia existencia.
septiembre2014-dibujo
Dos maneras de escribir; la clásica con el papel y la pluma, la contemporánea con las paredes que nos hablan. Pluma que fluye y escribe la propia historia. Paredes que nos dicen y que critican. Paredes que denuncian las injusticias, que muestran a aquellas personas que no tienen posibilidad de futuro… Estas imágenes son expresión de nuestro propio díptico existencial, por un lado nos afanamos y buscamos construir nuestra vida, nuestra historia, y por otro nuestra participación en el mundo global hace que en otros lugares se trunquen otras historias, otras vidas; la de los olvidados, la de los excluidos, la de los “nunca, nadie, nada” que dice un amigo poeta. Incongruencia existencial que tiene que hacernos reflexionar y pensar que nuestra vida, nuestra historia, se entrelaza con la de otros. Que nuestra historia se construye a partir de las historias de otros, y que la de los demás se construyen a partir de la nuestra. Al igual que buscamos la presencia de Dios en nuestra propia vida no nos olvidemos de buscar a Dios en la vida de los demás. Es una responsabilidad.
septiembre2014

Publicado en : Misión Joven

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